26 oct 2008

Va de Refranes

Para el EXITO:
El buen éxito hace heroícos vencedores; el malo, viles traidores.
El buen resultado canoniza al temerario.

Para la FELICIDAD:
Todo en el mundo es ventura, nacimiento, matrimonio y sepultura.
Nadie disfruta felicidades sin pasar muchos males.
La felicidad que viene por ruin manera, no puede ser buena.

Para el CEMENTERIO Y MUERTE:
Para todo hay cementerio.

"Muerte cierta,
hora incierta.
Juez riguroso
¡Ay de tí el perezoso!

Haz aquello que quisieras
haber hecho cuando mueras".


Por Inoid
Desde Mechudos

Diferencia del lenguaje

A perturbación ciclónica en el seno ambiental, rostro jocundo.(Al mal tiempo, buena cara)

H2O que no has de ingurgitar, permítele que discurra por su cauce.(Agua que no has de beber, déjala correr)

El globo oftálmico del poseedor, torna obeso el bruto vacuno.(El ojo del amo engorda el ganado)

Ocúpate de la alimentación de aves córvidas
y éstas te extirparan las corneas, el iris y el cristalino.(Cría cuervos y te sacarán los ojos)

Quien a ubérrima conífera se adosa, óptima umbría le entolda.(El que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija)

A equino objeto de un obsequio no le periscopees el incisivo.(A caballo regalado no le mires el diente)

El rumiante propende al accidente orográfico.(La cabra tira al monte)

Trasládeme yo a temperatura debidamente elevada,
demuestre el vulgo su regocijo.(Ande yo caliente, ríase la gente)

La ausencia absoluta de percepción visual
torna insensible al órgano cardiaco.(Ojos que no ven, corazón que no siente)

¿ Han visto los girasoles?




Se trata de una flor, que gira siempre en busca del sol.
Y es por esa razón que es popularmente llamada girasol.

Cuando una pequeña y frágil semilla de dicha flor
brota en medio de otras plantas, busca inmediatamente la luz solar.
Es como si supiera, instintivamente, que la claridad
y el calor del sol le harán posible la vida.

¿Y qué le sucedería a la flor si la colocáramos en un lugar bien cerrado y oscuro?
Seguramente, en poco tiempo, se moriría.
Tal cual los girasoles, nuestro cuerpo físico también necesita de la luz
y del calor solar, de la lluvia y de la brisa, para mantenernos vivos.

Pero, no es sólo es el cuerpo el que necesita de cuidados para proseguir firme.
El espíritu, igualmente necesita de la luz divina
para mantener encendida la llama de la esperanza.

Precisa del calor del afecto, de la brisa de la amistad,
de la lluvia de bendiciones que viene desde lo alto.
Sin embargo, es necesario que hagamos esfuerzos para respirar el aire puro,
por encima de las circunstancias desagradables que nos rodean.

Muchos de nosotros permitimos que los vicios
ahoguen nuestras ganas de buscar la luz
y nos debilitamos día tras día como una planta mustia y sin vida
y es entonces cuando nos dejamos enredar en el zarzal de la haraganería,
de la decidia y reclamamos de la suerte sin hacer esfuerzos
para salir de la situación que nos desagrada.

Y es allí, donde debemos recordar
que para poder crecer de acuerdo con los planes divinos,
el Creador coloca a nuestra disposición todo lo que necesitamos.
Es en el amparo de la familia, donde recibimos,
sustentación y seguridad en todos los momentos...
La presencia de los amigos en las horas de alegría o de tristeza,
impulsándonos hacia adelante...

Son las posibilidades de aprendizaje que surgen a cada instante en el recorrido,

haciéndonos más claros y preparados
para decidir cuál es el mejor camino a tomar.

Pero, ¿qué sucede con nosotros
cuando nos encerramos en la oscuridad de la depresión o de la melancolía
y así permanecemos por voluntad propia?.

Debemos entender que Dios tiene un plan de felicidad
para cada uno de nosotros y que para alcanzarlo,
es preciso que busquemos los recursos disponibles.

Es preciso que imitemos al girasol.
Que busquemos siempre la luz,
incluso cuando las tinieblas insistan en rodearnos.

Es necesario buscar el apoyo de la familia
en los momentos en que nos sentimos desanimar.

Es necesario buscar la ayuda de los verdaderos amigos
cuando sentimos nuestras fuerzas debilitándose.

Es necesario, antes que nada,
buscar la luz divina que consuela y aclara,
ampara y anima en todas las situaciones.

Cuando las nubes negras de los pensamientos tormentosos
cubran con oscuro manto el horizonte de tus esperanzas,
y la depresión te asedie el alma, imita a los girasoles
y trata de respirar el aire puro,
más allá de las circunstancias desagradables.

Cuando las dificultades y los problemas se hagan insoportables,
intentando sofocar la disposición para la lucha,
recuerda a los girasoles y
busca la luz divina
a través de la oración sincera.
Compartiendo de algún lugar de la red.


Autor Desconocido